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Principales fallas activas durante el Cuaternario extraídas de la base de datos QAFI (García-Mayordomo et al., 2015; IGME, 2015)
Origen de los datos geológicos: Mapa Geológico 1M (2015) del ©Instituto Geológico y Minero de España (IGME)
FCR: falla de Crevillente, FBS: falla del Bajo Segura, FP: falla de Palomares, FC: falla de Carboneras, FAL: falla de Alhama-Lorca.

Zona de detalle

 

Sismicidad en la zona centro de la cordillera Bética

Geología y tectónica de la zona centro de la cordillera Bética

La sismicidad en el sector central se concentra en la zona interior, mientras que el frente montañoso permanece inactivo. Como ejemplo de los terremotos corticales más significativos de las zonas anteriormente mencionadas podemos citar el de 1531 (I=VIII-IX) en la cuenca de Baza, donde se produjeron 40 víctimas mortales, 1804 (I=VIII-IX) en la cuenca de Dalías, que produjo gran destrucción en Dalias, Berja y Roquetas y 407 víctimas, 1431 (I=VIII-IX) y 1884 (I=IX-X) en la cuenca de Granada o 1972 (I=VII) en la cuenca de Almanzora, siendo la cuenca de Granada la más activa sísmicamente. Los terremotos muy profundos con epicentros al sur de Granada registrados están posiblemente relacionados con la historia tectónica del arco de Gibraltar, sobre la cual no existe un acuerdo unánime. Los modelos propuestos consideran procesos de convección o de delaminación o subducciones de distintos tipos generalmente acompañadas de procesos de roll-back, etc. Más norte, ya en el límite entre las cordilleras Béticas y el macizo Ibérico, en la parte oriental de la cuenca del Guadalquivir en la zona de Torreperogil (Jaén), se han registrado desde 2010 miles de terremotos de magnitudes inferiores a 4 con un mecanismo predominante de desgarre. Un poco más al oeste, también en la cuenca del Guadalquivir tuvo lugar el terremoto de 1169 en Andújar (Jaén) de intensidad VIII-IX y en el domino subbetico los dos terremotos de 1951 de M5.2 y 5.3 en la zona de Alcaudete (Jaen).

Esta zona se extiende desde los montes de Málaga hasta el límite este de la bahía de Almería. Las máximas cotas están en la sierras Nevada y Los Filabres con alturas de 2500 a casi 3500 m, debajo de las cuales la corteza continental alcanza su mayor espesor de 35 (estrecho de Gibraltar)-40 km. El contacto entre la corteza continental de la región y la oceánica del mar de Alborán es neto mientras que hacia el macizo Ibérico es gradual. La parte norte está ocupada por el valle del Guadalquivir y las zonas Externas de la cordillera. Es una cobertera mesozoica deformada y despegada del zócalo varisco. Se dividen en dos dominios. El Prebético está poco representado en esta zona mientras que el Subbético cabalga sobre el Prebético al este de Jaén y son unidades muy deformadas y alóctonas que llegan a presentar estructuras brechoides además de numerosos diapiros salinos triásicos cuya movilidad continua hoy en día.

Las zonas Internas afloran en el sector sur y llegan hasta el mar de Alborán. Son materiales paleozoicos que provienen de la microplaca de Alborán. Es una pila de unidades tectónicas superpuestas cuyos contactos originales entre ellas fueron cabalgamientos pero posteriormente se transformaron en fallas normales de despegue extensional. Se distinguen tres dominios que, de arriba hacia abajo son: El Complejo Maláguide que está muy bien representado en la provincia de Málaga, constituyendo la mayor parte de los Montes de Málaga. El Complejo Alpujárride aflora principalmente en las sierras de las provincias de Granada y Málaga, y las partes inferiores de algunas unidades corresponden a la corteza continental profunda afectadas por un metamorfismo de ATo.

El Complejo Nevado-Filábride es el más bajo del conjunto de mantos superpuestos de la zona interna. Aflora en ventanas tectónicas bajo los materiales del Complejo Alpujárride. Los afloramientos están restringidos a la parte central y oriental de la cordillera bética, en los núcleos de dos antiformas de dirección E-O: Sierra Nevada, que se extiende longitudinalmente a lo largo de más de 90 km con una anchura de unos 35 km, y la sierra de los Filabres. En la primera hay una esquistosidad generalizada, con varios mantos de corrimiento. En los Filabres, la estructura general es un gran anticlinal E-O. Las cuencas neógenas-cuaternarias postorogénicas son cuencas intracadena que se generaron durante la elevación de la cordillera y que se sitúan indistintamente en las zonas Externas, Internas o sobre el contacto entre ambas. En esta zona, las principales son la de Granada y la de Guadix-Baza que constituyen las mayores cuencas intramontañosas del Neógeno y Cuaternario de las cordilleras Béticas. La primera está limitada por bordes tectónicos muy activos, con un estado actual de esfuerzos tensional de dirección de extensión NE-SO. En general, en las áreas de las cuencas neógena se dan dos tipos principales de fallas activas: aquellas con dirección E-O, con movimiento predominantemente transcurrente (presentes en los corredores de Almanzora y de las Alpujarras) y las de dirección NNO-SSE en las cuencas de Dalías, Granada y Guadix-Baza, que acomodan un régimen extensivo en dirección ENE-OSO.

En la cuenca de Guadix-Baza el levantamiento de Sierra Nevada separó esta gran cuenca y la de Granada del Mediterráneo. La falla de Baza es una falla normal de aproximadamente 37 km de longitud, que divide a la cuenca en las dos sub-cuencas de Guadix y Baza.

Por otro lado, las medidas GNSS muestran un desplazamiento general del sector central de las Béticas hacia el oeste respecto a Eurasia compatible con un régimen extensivo.

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