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Origen de los datos geológicos: Mapa Geológico 1M (2015) del ©Instituto Geológico y Minero de España (IGME)

Sismicidad en Tenerife

Históricamente la sismicidad de la isla de Tenerife ha estado muy relacionada con la actividad volcánica, destacando por su gran intensidad los terremotos asociados a la triple erupción de Sietefuentes, Fasnia y Arafo entre los años 1704 y 1705 (Sánchez-Sanz, 2014).

En la actualidad, Tenerife es, con diferencia, la isla más activa del archipiélago y en ella se localizan por término medio de unos 1000 a 1200 terremotos al año. A esta sismicidad de fondo se añaden ocasionalmente intensos enjambres de sismos de muy baja magnitud, localizados en determinadas regiones del edificio volcánico. El primer enjambre del que se tiene buen registro y localización ocurrió principalmente en mayo de 2004, aunque continuó durante el año 2005. Los terremotos de dicha serie se distribuyeron en dos grupos, uno en el entorno de la población de Icod de los Vinos y otro en los alrededores de Vilaflor. Durante esta serie, los eventos en general, no sobrepasaron la magnitud de 2,0 y en ningún caso 3,0 (Domínguez Cerdeña et al., 2011). Otras zonas sismogénicas destacables en la isla son: la zona occidental de la Caldera de las Cañadas, donde se localizaron dos enjambres de cientos de terremotos de muy baja magnitud en pocas horas los días 2 de octubre de 2016 y 14 de julio de 2019; la zona de Izaña, con bastante actividad entre los años 2009 y principios de 2011; el entorno del Pico del Teide, donde se da sismicidad de forma recurrente destacando el terremoto del 6 de enero de 2017 de magnitud 3.0; y por último, a finales de 2017 volvió a aparecer actividad de baja magnitud en los alrededores de Vilaflor que se ha mantenido de forma intermitente desde entonces (Domínguez Cerdeña et al., 2019).

- Domínguez Cerdeña, I., C. del Fresno y L. Rivera (2011). New insight on the increasing seismicity during Tenerife's 2004 volcanic reactivation. J. Volcanol. Geotherm. Res. 206, 15–29. - Domínguez Cerdeña, I., C. del Fresno, E. Díaz, A. Muñoz, R. Rodríguez, J. Domínguez, J. Rueda (2019). Magmatic plumbing system beneath Tenerife traced by seismic activity. American Geophysical Union, Fall Meeting 2019, abstract #V51J-023. - Sanchez Sanz, C. (2014). Revisión del Catálogo Sísmico de las Islas Canarias. Proyecto Fin de Carrera, E.T.S. Ing. Topografía, Geodesia y Cartografía, Universidad Politécnica de Madrid, 329 pp.

Geología y tectónica de Tenerife

La isla de Tenerife es la parte emergida de un gran apilamiento volcánico de base piramidal que se eleva desde los 3.000 m de profundidad hasta los 3.718 m de su mayor elevación, el Pico del Teide. Los primeros materiales volcánicos subaéreos de la isla surgieron hace unos 12 millones de años, en la costa norte de la península de Anaga. Fueron emisiones basálticas procedentes de grandes cámaras magmáticas que configuraron tres sectores separados entre sí y que, probablemente, formaron tres islas independientes: la península de Anaga, la península de Teno y el sector del Roque del Conde.

Anaga representa sólo la mitad sur de una isla que se extendía hacia el norte, pero a la que la erosión marina y desprendimientos sucesivos la han hecho desparecer. La formación más antigua constituye un sustrato de lavas basálticas inyectadas de muchos diques que aflora en el sector de Taganana. Sobre este sustrato se alzaron grandes edificios estrombolianos con conos piroclásticos masivos de los que surgieron lavas basálticas que se apilaron inclinadas, preferentemente hacia el sur y sureste, en las partes altas. La península de Teno está constituida por dos grandes formaciones: un apilamiento lávicos basáltico de 6.5 Ma ligeramente inclinada hacia el oeste y atravesada por muchos diques basálticos Un importante evento destructivo provocó el deslizamiento de parte de esta formación y generó un depósito brechoide de gran espesor (varios metros). Sobre la depresión que ocupaba la brecha se emitieron coladas basálticas masivas en disposición subhorizontal. Roque del Conde representa el resto aislado de un edificio cuyas dimensiones y relación con los afloramientos de la península de Teno se desconocen. Es un apilamiento de coladas basálticas atravesadas por pocos diques. Todo el conjunto ha sido rodeado, por lavas de épocas posteriores.

Sin solución de continuidad con la primera fase basáltica, el volcanismo se desplazó al centro de la isla. Hace 4 Ma y hasta hace tan sólo 170.000 años, sucesivas erupciones sálicas explosivas construyeron varios edificios volcánicos de carácter central que se superpusieron entre sí: los Edificios Cañadas. Alcanzaron alturas de unos 4000 m y su ele de emisión se fue desplazando desde el Llano de Ucanca (SO) hacia la zona de Montaña Blanca (NE). Los flancos se extendieron más allá de la actual línea de costa por el norte y sur de la isla y cubrieron progresivamente partes de los antiguos macizos de Anaga, Teno y Roque del Conde.

Se conoce como Edificio o Cordillera Dorsal al relieve alargado, con dos vertientes opuestas, que une el macizo de Anaga con Las Cañadas del Teide. Está constituido por un potente apilamiento de coladas basálticas que se inclinan suavemente hacia la costa, en ambas vertientes. Su formación estuvo controlada por uno de los tres ejes de rift del volcanismo de Tenerife. En cada vertiente se encuentran dos grandes depresiones abiertas hacia el mar: los valles de La Orotava y Güimar, formadas por grandes deslizamientos cuyos depósitos fragmentados forman abanicos de “debris” en el fondo del mar.

Los edificios Cañadas colapsaron dando origen a una gran estructura elíptica (16 km de eje mayor y 10 km de eje menor) formada, probablemente, en distintas fases, y cuyo fondo actual se encuentra a 2.100 m de altitud. Tiene paredes que alcanzan los 500 m de altura (base de Guajara). Es una caldera incompleta ya que la pared norte colapsó y se deslizó al mar en el deslizamiento de Icod de los Vinos. Su lugar fue ocupado por las erupciones postcaldera que ocuparon la gran depresión ( Pico Viejo, El Teide, domos sálicos) y, en ocasiones las coladas llegaron hasta el mar, en la costa norte.

En muchas islas oceánicas suelen destacar promontorios radiales alargados debido a las zonas de rift. Las zonas de rift son estructuras lineales de fracturas corticales asociados con un área de extensión subterránea. En Tenerife hay tres ejes de rift principales que comienzan en los tres vértices de la isla y convergen en un punto triple en la zona central, donde surgieron los Edificios Cañadas y el gran complejo de Teide-Pico Viejo. En el periodo comprendido entre 1.0 Ma y 0.5 Ma, y los más recientes no históricos, diversos volcanes estrombolianos emitieron coladas basálticas en el eje NE-SO (hoy inactivo) que cubrieron los afloramientos anteriores en ambas vertientes de la Dorsal. En el eje NO de Teno, hoy activo, sucedió lo mismo que en el eje anterior. Muchas erupciones estrombolianas emitieron gran cantidad de coladas basálticas a ambos lados de la vertiente cubriendo parte del Macizo antiguo de Teno y emisiones anteriores de Cañadas. Por último, en el tercer eje NS, dos amplios campos de conos estrombolianos cubrieron parte de las laderas de Cañadas y del macizo antiguo del Roque del Conde. En este eje hay una intensa actividad sísmica en la cabecera del campo volcánico, en las proximidades de Vilaflor.

La resurgencia volcánica en el interior de la Caldera de Las Cañadas, vuelve a donde estaban los centros de emisión de los Edificios Cañadas. El resultado de mayores dimensiones es el llamado Complejo Teide-Pico Viejo, un conjunto de estratovolcanes compuestos. El Teide es un estratovolcán de basanitas y fonolitas máficas que se eleva hasta los 3.718 m y esta coronado por un cráter con actividad fumarólica. Pico Viejo es otro estratovolcán de 3.134 m de altura compuesto de basaltos y basanitas. Tiene el mayor cráter de todo el archipiélago y en su ladera SO se abrió una fisura eruptiva en 1798 que provoco la erupción del volcán Chahorra. Actualmente es una zona activa de sismicidad recurrente. Las erupciones históricas son de pequeñas dimensiones y, la mayoría localizadas en el eje de NO de Teno.

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