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Principales fallas activas durante el Cuaternario extraídas de la base de datos QAFI (García-Mayordomo et al., 2015; IGME, 2015)
Origen de los datos geológicos: Mapa Geológico 1M (2015) del ©Instituto Geológico y Minero de España (IGME)
FCR: falla de Crevillente, FBS: falla del Bajo Segura, FP: falla de Palomares, FC: falla de Carboneras, FAL: falla de Alhama-Lorca.

 

Sismicidad en la zona este de la cordillera Bética

Geología y tectónica de la zona este de la cordillera Bética

La zona suroriental se caracteriza por terremotos con magnitudes moderadas aunque de manera ocasional han ocurrido algunos con intensidades de VIII (Orihuela en 1048, 1482 y 1673; Almería en 1487 y 1658; y Lorca en 1674), VIII-IX (Almería en 1522 -caída de casas- y Vera en 1518 -caída de casas y 165 víctimas-) y de intensidad IX-X en 1829 en Torrevieja. Recientemente, han ocurrido terremotos con magnitudes cercanas a 5 en 1999 M4,7 Mula; 2002 M5,2 Bullas; 2005 M4,8 La Paca; y 2011 M5,1 Lorca, causando este último 9 víctimas mortales. En la zona nororiental la sismicidad reciente es escasa. No obstante, en esta zona han ocurrido eventos históricos significativos con intensidades de VIII o IX, como el de 1396 en Tabernes de la Valldigna, 1644 en Alcoy (22 víctimas) y 1748 en Estubeny, que destuyó Montesa, Sellent y Estubeny y produjo 38 muertes.

El tercio superior comprende los terrenos orientales de la cordillera Bética. Afloran unidades de las zonas Externas, al norte, con el Prebético representado en la mitad oriental de la cordillera, con unidades parautoctonas o moderadamente alóctonas de rocas sedimentarias desde triásicas hasta miocenas, con muy bajo grado metamórfico. Es una cobertera deformada y despegada del zócalo varisco. El Subbético cabalga sobre el Prebético, y tiene unidades muy deformadas y alóctonas. Todas las unidades externas están despegadas del sustrato a favor de los materiales plásticos del Triásico sup. Que generan bloques kilométricos que se desplazan por medio de cabalgamientos subhorizontales. La región está llena de diapiros salinos que trastocan localmente la estratigrafía.

En la parte central y sur afloran los tres complejos de las zonas Internas. El Complejo Maláguide aflora en Sª Espuña y en Vélez Rubio con calizas jurásicas. El paleoceno es calcáreo y margoarenoso. En el mioceno sup. se produce la fase principal de la orogenia alpina y se levanta la cordillera Bética. En Sª Espuña, el mioceno sup. esta discordante sobre todas las unidades y está afectado por la gran falla activa de Alhama de Murcia. El Complejo Alpujarre tiene los afloramientos más importantes en las sierras de las Estancia, Alhamilla, Cabrera y la franja litoral desde el cabo de Palos hasta el norte de Carboneras. Las rocas tienen un bajo grado metamórfico. Las unidades están separadas por fallas normales de despegue generadas en un régimen extensional. El contacto del Complejo Nevadofilabre. con el Alpujarride es de tipo extensional. Son afloramientos aislados de esquistos, cuarcitas, gneises y mármoles (Macael). Destacan en los núcleos de las sierras de los Filabres, Alhamilla, Almagrera y la lineación litoral de Cartagena. Todas las unidades tienen metamorfismo alpino de medio-alto grado y una estructuración alpina tardi-post metamorfismo. La deformación dominante es la extensional posterior a los anteriores compresivos. En el zócalo de los complejos Alpujárride y Nevado-Filabride hay importantes restos de magmatismo, metamorfismo y orogenia prealpina.

Durante los últimos 25 Ma se han desarrollado cuencas sedimentarias sinorogénicas que se formaron en el interior del orógeno y que, en sus inicios, se rellenaron con depósitos marinos. Posteriormente, en el mioceno sup.- cuaternario cambien a un régimen continental y tienen poca deformación. Son cuencas poligonales fuertemente subsidentes a veces conectadas entre sí. En esta zona hay que destacar, por encima de la falla de Crevillente, las cuencas de Alcoy, Tibi, y el valle del Vinalopo. Al sur de la falla es muy importante la cuenca del Bajo Segura. En la zona de Almería se encuentran la de Almeria-Nijar, Vera, Cartagena y Sorbas.

En todo el sector oriental de esta zona hay frecuentes apuntamientos de rocas volcánicas relacionados con el vulcanismo neógeno de la región cuyo mejor representante es el área que se extiende desde cabo de Gata al mar Menor.

El sector sur de esta zona es conocido como zona de cizalla de las Béticas orientales. Es un corredor, de unos 250 km de largo, de fallas transcurrentes que se extienden hacia el mar en sus extremos NE y SO. Su actividad sísmica se relaciona con distintas fallas activas con dirección predominante NE-SO y movimiento sinestral e inverso como las de Crevillente, Bajo Segura, Carrascoy, Los Tollos, Alhama de Murcia, Palomares y Carboneras. Entre estas destacan la falla de Alhama de Murcia de unos 87 km de longitud y compuesta por cuatro segmentos, asociada con el terremoto de 2011 M5,1 en Lorca y la falla de Carboneras con unos 50 km en tierra y 90 km que continúan por el mar hacia el suroeste. Al norte de la falla de Crevillente, en lo que sería el Prebético, el terreno es mucho más estable, siendo las fallas transcurrentes de Socovos, de dirección NO-SO, y Jumilla, de dirección NE-SO, las más importantes.

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