Análisis del nivel de ruido como consecuencia del confinamiento por la COVID19

Análisis del ruido registrado en la estación del Real Observatorio de Madrid

El análisis del ruido sísmico registrado en la estación acelerométrica del Instituto Geográfico Nacional, instalada en el interior del recinto del Real Observatorio de Madrid , en la zona suroeste del Parque del Retiro, próxima a la Estación de Atocha, recoge con precisión el nivel de la actividad antrópica de la ciudad. Este ruido cultural está fuertemente relacionado con la actividad humana y no con causas naturales y su análisis es una forma científica de medir el grado de cumplimiento de las medidas de confinamiento y desescalada decretadas.

 

nivel de ruido en las estaciones de la Red Sísmica Nacional

 

Análisis del ruido en España

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) está realizando un seguimiento de la evolución temporal del nivel de ruido sísmico en diferentes estaciones sísmicas de la Red Sísmica Nacional repartidas por todo el territorio.

La mayoría de estas estaciones están situadas en el campo, en lugares remotos alejados de núcleos de población, de carreteras y de cualquier otra infraestructura que pueda generar vibraciones en el suelo. El objetivo de estas estaciones sísmicas es registrar la velocidad del suelo generada por terremotos y se caracterizan por tener un nivel de ruido ambiental muy bajo y alta sensibilidad a las vibraciones del suelo (sismómetros de la Figura 1).

Estas estaciones se complementan con acelerómetros situados en edificios públicos dentro de núcleos urbanos en las regiones con mayor actividad sísmica. Los acelerómetros se utilizan para medir movimientos fuertes del suelo. Al estar situados dentro de poblaciones registran un nivel de ruido cultural o antrópico muy alto y son sensibles a las diferencias en la vibración del suelo generadas por cambios en las actividades humanas en el entorno poblacional (acelerómetros de la Figura 2).

En el nivel de ruido medio diario de las estaciones sísmicas se puede ver el efecto de disminución, cese y reanudación las actividades humanas durante las distintas fases del confinamiento debido a la COVID-19 y durante el retorno progresivo según el Plan de Transición hacia una nueva Normalidad aprobado por el Gobierno el pasado 28 de abril.

Durante la semana de la fase 0 el ruido promedio de la mayor parte de las estaciones sísmicas continúa varios decibelios, entre 1 y 5 dB dependiendo de la estación, por debajo del nivel de referencia previo al confinamiento.
Durante la semana del 11 al 17 de mayo el ruido cultural de las estaciones ha seguido su tendencia de ligero aumento hacia el nivel de referencia previo al confinamiento, sin alcanzarlo aún. Las estaciones que seguían en fase 0 muestran variaciones sin cambios significativos de nivel de ruido respecto a la semana anterior.
Tanto en los sismómetros como en los acelerómetros se observa un aumento progresivo del ruido sísmico, más significativo desde el comienzo de las fases de transición y más evidente en el caso de los acelerómetros. El nivel de ruido tiende hacia los niveles de ruido previos al confinamiento, sin alcanzarlos aún.

En la primera semana de junio, los acelerómetros situados en poblaciones en fase 2 miden niveles de ruido promedio cercanos a los valores previos al decreto del Estado de Alarma. Por su parte, en los acelerómetros situados en poblaciones en fase 1, el nivel de ruido ha aumentado, pero se mantiene más alejado de los niveles previos al confinamiento que los situados en poblaciones en fase 2.

Sólo un reducido número de estaciones situadas en regiones en la fase 3 alcanzan valores promedio del nivel de ruido comparables a los previos al confinamiento. El promedio de ruido sísmico diario registrado en la estación de Agolada en Pontevedra no aumenta durante la primera semana en la nueva normalidad.

Durante la nueva normalidad el nivel de ruido sísmico registrado en los acelerómetros continúa su tendencia de aumento progresivo en torno a los niveles previos al confinamiento. Mientras que en los sismómetros no se observa un aumento tan evidente del nivel de ruido durante la nueva normalizad y, en algunos casos, los niveles de ruido disminuyen respecto a las semanas previas.

Durante la segunda y tercera semanas sin Estado de Alarma el promedio de ruido sísmico observado en cada estación es, en general, parecido al de la primera semana en la “Nueva Normalidad”.

Los gráficos se han elaborado a partir de datos sísmicos del Instituto Geográfico Nacional DOI: 10.7914/SN/ES.

Red de sismómetros

En los siguientes gráficos se incorpora la evolución del ruido cultural en varios sismómetros de la Red Sísmica Nacional repartidos por el territorio y principalmente instalados en lugares alejados de poblaciones.

nivel de ruido en las estaciones de la Red Sísmica Nacional

nivel de ruido en las estaciones de la Red Sísmica Nacional

Red de acelerómetros

En el siguiente gráfico se incorpora la evolución del ruido cultural en varios acelerómetros de la Red Sísmica Nacional repartidos por el territorio y principalmente instalados dentro de núcleos de población.

nivel de ruido en las estaciones de la Red Sísmica Nacional

Derrumbe de la cúpula de un edificio frente al parque del Retiro en Madrid

En la madrugada del día 23 de mayo, se produjo el colapso de la cúpula del edificio Críspulo Moro, en la esquina de las calles Alfonso XII y Doctor Velasco, a unos 80 metros de distancia de la estación acelerométrica del Instituto Geográfico Nacional, instalada en su Real Observatorio de Madrid.

El análisis preliminar del acelerograma registrado (figura 1) refleja que el inicio del colapso se produjo a las 05 horas 47 minutos y 46.5 segundos (hora oficial), finalizando 6 segundos después. El golpe principal provocó en el emplazamiento del acelerógrafo un desplazamiento de 13 nanometros y una aceleración máxima de 0.008 cm/s2, valores estos detectados gracias a la alta amplificación del equipo instalado y a las bajas condiciones del ruido sísmico en la ciudad de Madrid en estos momentos. En el dominio de la frecuencia (Figura 2) se puede apreciar claramente el alto contenido energético en todo el rango de frecuencias en el registro del colapso, así como el ruido generado por las rápidas primeras labores de emergencia. En el espectro de respuesta (figura 3) se distinguen claramente tres golpes principales más energéticos, que generan frecuencias distintas, al corresponderse seguramente con distintos volúmenes precipitados

Figura 1

Figura 2

Figura 3